Rincón de Plegaria
¿Cuándo puedes leer la Biblia?

La puedes leer siempre. Algunos Salmos y perícopas bíblicas pueden aplicarse a situaciones particulares. Momentos de alegría, de paz, de cansancio, sentimientos de miedo o de duda que nos pueden acompañar durante el día. Todos pueden convertirse en “momentos preciosos” si los compartimos con Dios.  

Cuando sientas alegría

Salmos 33, 92, 98, 100, 145, 150; Lucas 1, 46-56; Filipenses 4, 4-7, Isaías 61, 10 ss.

Cuando te acompañe el sufrimiento

Salmos 17; 31; 77; 80; Mateo 5, 3-12; Juan 16, 20-24.

Cuando tengas miedo

Salmos 31; 86; 107; 121; 125; Lucas 8, 22-25.

Cuando hayas pecado

Salmos 51; 106; 130; Lucas 15; 19, 1-10; Juan 8.

Cuando tengas necesidad de paz

Salmos 4; 34; 46; 85; 131; Lucas 10, 38-42; Efesios 2. 14-18.

Cuando te sientas cansado

Salmos 127; 128; 4; Mateo 11, 28-30.

Cuando estés enfermo

Salmos 6; 102; Isaías 38, 10-20; Mateo 26, 39; Romanos 5, 3-5; Hebreos 12, 1-11.

Cuando Dios te parezca alejado

Salmo 139; Isaías 55, 6-9; 45, 15-26; Mateo 6, 25-34.

Cuando sientas la necesidad de orar

Salmos 23; 19; 89; 95; 62; Mateo 6, 5-15; Lucas 11, 1-3.

Cuando sientas la necesidad de dar gracias

Salmos 30; 65; 111; 117; 138; Lucas 17, 11-19; Mateo 5, 25-27; Colosenses 3, 12-17.

Cuando necesites un poco de coraje

Salmos 139; 125; 144; 144; 146; Josué 1; Jeremías 1, 5-10.

Cuando vayas a emprender un viaje  

Salmo 121

Cuando admires la naturaleza

Salmos 8; 104; 147; 148

Cuando tengas ganas de criticar

Primera carta a los Corintios 13.